Guty Cárdenas: Leyenda o Realidad

Ver el video de: Una Paloma Con Letra de Guty Cárdenas
La melodía que usted escucha es el bambuco "Una paloma" con versos de Guty Cárdenas,
música de Felipe García y la interpretación de Zarco Gómez

(Continuación...) - Página 5

Durante uno de sus viajes a la ciudad de Nueva York conoció a Ann Patrick, una preciosa muchacha descendiente de irlandeses y que trabajaba como cajera en un restaurante de Atlantic City, N.J. Contrajo matrimonio con ella en esa misma ciudad el 1º de Julio de 1931 siendo el padrino de la boda el señor Eric Madriguera, director de la Orquesta Madriguera que tantas veces acompañó a Guty en sus grabaciones de discos. Poco después de su matrimonio Guty y su esposa se fueron a vivir a la ciudad de México a una casa que había adquirido el 31 de Diciembre de 1931 para su madre y hermanos.

 

Guty Cárdenas.

 

Su obra póstuma: El Canto negro

Guty viajó a la isla de Cuba tres veces, la primera en 1925 cuando aún no era un artista reconocido, la segunda vez fue en 1929 y él mismo dice en una entrevista que dio varios conciertos en el Teatro Campoamory el último viaje fue en 1931. A la muerte de Guty Cárdenas Nicolás Guillén redactó sus memorias de su encuentro con el compositor mexicano, el cual fue publicado en la revista cubana “ORBE”, el 24 de Abril de 1932 bajo el título de “La última noche de Guty en la Habana”. Este escrito lo incluyó Nicolás Guillén en su libro “Prosa de Prisa”(1975-1976). Lo que muy poca gente sabía (me cuento entre ellos) es que Guty Cárdenas había compuesto una última canción antes de su muerte.

Este tema se titula "Canto negro" y está compuesto en estilo de canto ñáñigo. El texto está escrito con un lenguaje en el que abundan las onomatopeyas que le imprimen un ritmo propio al poema. Guty hace una verdadera recreación del canto de los negros, compartiendo la misma inquietud de Guillén por exaltar a esa raza en esta composición.

Es verdaderamente extraordinaria la coincidencia de los talentos de dos grandes artistas en una obra exquisitamente bella. Y es en realidad una gran pena que a Guty le haya sorprendido la muerte antes de poder dejar constancia en un registro fonográfico de esta obra con su propia voz.

Ésta que es con toda seguridad la última composición de Guty Cárdenas, fue estrenada el Martes 13 de Abril de 2010 por el dueto de trovadores yucatecos Felipe García y Laura Moguel en el auditorio del Teatro Olimpo de la Ciudad de Mérida, Yucatán.

 

El asesinato

“GUTY CARDENAS FUE ASESINADO” Este fue el titular que sacaron los principales diarios capitalinos y de provincia. La noticia en Yucatán cayó como un inesperado baño de agua helada y posiblemente muchos pensaron que era una noticia falsa o era solo publicitaria, lamentablemente aquella era una dolorosa realidad.

El crimen ocurrió casi a la medianoche del 5 de Abril de 1932 en el interior del Salón Bach ubicado en la Avenida Madero 130 de la ciudad de México.

El señor don Eduardo Gálvez Torres, empresario yucateco, quién acompañaba a Guty en el momento de la tragedia, declaró lo siguiente: “-hace días contraté a Guty para una gira artística en el Estado de Yucatán y, a fin de ultimar los preparativos, nos dirigimos a cenar, poco antes de la medianoche de ayer al Salón Bach. Nos acompañaba Arturo Larios, cancionero también, y Rosita Madrigal. Después de departir agradablemente durante unos momentos, se presentaron al reservado que ocupábamos los hermanos José y Ángel Peláez, de nacionalidad española. Guty los invitó a tomar una copa, aceptando ellos gustosos”.

“Bromeando Guty y José Peláez pusiéronse a rendir pulso con los dedos y como ninguno de los dos estuviera conforme con el triunfo del contrario, se dijeron palabras bruscas. Peláez amenazó a Guty con darle una bofetada, ésta último abandonó el reservado y no habían transcurrido diez segundos cuando oí varias detonaciones; al penetrar al salón principal, encontré al artista y compositor yucateco en estado agónico.”

Ángel Peláez declaró que se hallaba junto al mostrador de la cantina cuando vio salir del reservado a su hermano José y detrás de él, a Guty en extremo agitado. Que José se apoderó de una botella con intención de arrojársela a Guty, cosa que no llegó a hacer, en virtud de que un desconocido, alto de cuerpo, vestido de claro, con sombrero de paja, que hacía rato estaba tomando las copas junto al propio mostrador, desenfundó la pistola que portaba y disparó sobre Guty dos balazos, uno de los cuales le penetró en el lado izquierdo del pecho, lo dejó herido de gravedad”.

“Agregó Ángel, que su hermano José también recibió un balazo y que al sentirse herido le dijo al declarante: -Ángel, estoy herido de muerte- cayendo al suelo inmediatamente víctima de un desmayo”.

“En la oficina policíaca se levantó un Acta en la que se hizo constar que Ángel Peláez, hermano menor de José, fue quién disparó sobre Guty, tres balazos.”

 

El sepelio

A las doce horas bajó a la fosa, en el Panteón Español, el cadáver de Guty Cárdenas, el consagrado cancionero yucateco. Numerosos cantores y artistas, amigos de Guty, al bajar el cadáver, entonaron las sentidas canciones “Rayito de Sol” y “Nunca”

El cortejo salió de la casa número 265 de las calles de Monterrey, presidido por Raúl y Renán Cárdenas Pinelo, hermanos del sentimental cancionero. Más de cien automóviles formaron el cortejo. Tres plataformas estaban totalmente cubiertas de flores. Entre las personas que presidieron el duelo estaba el entonces Gobernador de Yucatán, Profesor Bartolomé García Correa.

Llevaron el ataúd hasta la fosa, el poeta Antonio Mediz Bolio, el pintor Matías Santoyo, don Fernando Pinelo Ituarte, Ricardo López Méndez, Ricardo Pasos, Luis Andrade, Alberto Montecarlo, José Arroyo, Ricardo Payán y Arturo Larios.

La consagrada artista mexicana Fanny Anitúa entonó el “Réquiem” conmoviendo a todos los asistentes al sepelio. El inspirado poeta Ricardo López Méndez despidió a Guty con una sencilla composición poética, diciendo de él, que encarnó tres cosas bellas: la amistad, la delicadeza y la cultura.

El cortejo fúnebre de Guty Cárdenas partió de la casa número 265 de las calles de Monterrey.
El cortejo fúnebre de Guty Cárdenas partió de la casa número 265 de las calles de Monterrey.

Los exquisitos versos de la canción “Rayito de Sol” fueron emocionadamente recitados por Alfredo Millet Heredia, Pedro Vargas, Néstor Mesta Chaires, Fanny Anitúa, el Dr. Alfonso Ortiz Tirado, Paco Santillana y doce personas más. El barítono Juan Arvizu no pudo cantar ahogado por sus propios sollozos. Todos los concurrentes lloraban ante el féretro abierto donde yacía el cuerpo del malogrado Guty acariciado por multitud de lirios.

Los señores Carlos Aceves y José Ortiz Sánchez leyeron sentidas oraciones fúnebres, despidiendo el cadáver que bajó a la tumba, ante el coro de los artistas que entonaron: “Yo sé que nunca besaré tu boca…"

Adiós Guty, no volveremos a escuchar jamás tu voz dulzona entonando “Flor” o “Rayito de Sol” que hacía renacer optimismos dormidos, recibiendo en pleno rostro las caricias del amanecer.

Sus restos fueron traídos a su tierra natal el 14 de Abril de 1958 por iniciativa de la Sociedad Artística Ricardo Palmerín y descansan desde entonces en el Monumento a los creadores de la Canción Yucateca.

Todos los concurrentes lloraban ante el féretro abierto donde yacía el cuerpo del malogrado Guty acariciado por multitud de lirios.

Este es solamente un extracto del libro de Beatriz Heredia y Rafael De Pau. El ejemplar original contiene todas las anécdotas, textos íntegros de los recortes periodísticos de la época, partituras de las canciones de Guty Cárdenas y una sección de letras con acordes para guitarra.

(Si usted se interesa en adquirir el libro “Guty Cárdenas: Leyenda o realidad” puede comunicarse con la Sra. Beatriz Heredia Morales al teléfono (999)923-02-90 o escribir al correo trovadoryuc@gmail.com)

 

 

Felipe García y Zarco Gómez con doña Carmen Sánchez, sobrina de Guty Cárdenas.

Felipe García, Carmen Sánchez Juárez (sobrina de Guty) y Zarco Gómez.

El estreno de la última composición
de Guty Cárdenas

La noche del 30 de Julio de 2010, en la Ciudad de México, se dio la coincidencia de Tres talentos muy peculiares. En primer lugar, el genio creativo de Guty Cárdenas en una faceta suya muy poco conocida por el público y por sus admiradores: como inspirado escritor de poemas de bella factura, como es el caso de "Una Paloma", cuyos hermosos versos nos transmiten la honda melancolía que el ruiseñor del Mayab debió sentir al verse lejos de su tierra y de su familia.

 

¡Cuántas estrellas bajo del cielo
en la infinita bóveda azul;
sobre las playas, cuántas arenas
y en tus pupilas, oh, cuánta luz!

 

¡Cuánta tristeza hay en el alma
que mira al cielo do se formó!
Y encuentra débiles sus pobres alas
para volar al que la creó.

 

Una paloma de alba blancura
cruza el pantano en raudo volar
¡Que no se manche, que llegue pura,
siempre volando a su palomar!

Por otra parte, la breve, pero sentida melodía con la que el compositor Felipe García Vargas arropó los versos de su paisano, dando como resultado un precioso bambuco de fina confección.

Y por último, y no menos importante, la brillante, pulcra interpretación de Zarco Gómez en una velada inolvidable efectuada en el Teatro María Teresa Montoya de la Delegación Benito Juárez de la Ciudad de México. Eran las ocho de la noche de ese 30 de Julio cuando el trovador Felipe García invitó a Zarco Gómez a compartir el escenario.

Ante los nutridos aplausos del público, Felipe dejó desgranar del cordaje de su guitarra el sutil preludio que precedió a la voz de terciopelo de Zarco que hizo gala de su arte sobre el escenario del teatro embelesando a los espectadores. Al concluir el estreno de "Una paloma" el público premio con una entusiasta ovación la interpretación de este bambuco cuya partitura y video pueden encontrar en este mismo portal en las secciones correspondientes.

Ver el video de: Una Paloma directamente de Youtube
Ver el video de: Una Paloma desde este sitio
Ver la: partitura de Una Paloma